Somos parte de la Red de Parques Escuela del Corredor del Oso Andino, iniciativa creada en 2017 como alternativa de educación ambiental para las cinco parroquias que conforman esta área de conservación del Distrito Metropolitano de Quito: Nono, Nanegal, Nanegalito, Calacalí y San José de Minas. Su objetivo principal es generar condiciones para la convivencia armónica entre las comunidades humanas y la biodiversidad que nos rodea, a través de actividades basadas en el arte, la ciencia y el juego.
Desde su creación, se han conformado y se mantienen activos los siguientes Parques Escuela: «Santa Lucía», «Calacalí», «Armadillos», «Conociendo al Oso Andino» y «Casa Rumisitana». Cada parque adapta sus metodologías según sus prioridades y recursos didácticos. Por ejemplo, «Santa Lucía» aplica su conocimiento especializado en monitoreo de flora y fauna durante salidas de campo dirigidas a niños y jóvenes. El Parque Escuela Armadillos combina en su metodología arte y ciencia, mientras que «Conociendo al Oso Andino», liderado por el investigador Santiago Molina, se centra en el estudio y la comprensión del oso andino. Casa Rumisitana organiza un concurso infantil de pintura que este año cumple 16 ediciones, promoviendo el conocimiento de la biodiversidad del Chocó Andino. Finalmente, el Parque Escuela Calacalí, liderado por el chef Alfredo Guamaní, enfatiza la soberanía alimentaria y la alimentación saludable.

El Parque Escuela es un espacio de diálogo entre el discurso ecologista global y la vida cotidiana de las comunidades que habitan territorios biodiversos. A través de metodologías basadas en arte, ciencia, observación directa de la naturaleza y actividades lúdicas, promovemos una educación ambiental arraigada en la realidad local.
Aquí, la conservación no se enseña como un mandato externo: se vive como un acto cultural, comunitario y cotidiano. Fortalecemos la identidad, el orgullo de pertenencia y la organización solidaria, reconociendo que la sostenibilidad ambiental va de la mano de la sostenibilidad social.
El Parque Escuela no solo forma defensores de la biodiversidad: impulsa comunidades más conscientes, organizadas y resilientes, donde habitar y proteger la naturaleza son parte de un mismo proyecto colectivo.
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Arte y ciencia para conocer y cuidar el Chocó Andino
Nuestros ejes metodológicos

Inducción a la lectura: Fomenta el amor por la lectura a través de libros y cuentos relacionados con la naturaleza. Los niños exploran historias que les permiten entender y apreciar la diversidad de la vida en su entorno.

Dibujo y pintura: A través del arte visual, los niños expresan su conexión con la naturaleza. Pueden plasmar paisajes, animales y plantas que observan en su entorno, desarrollando habilidades creativas mientras profundizan su comprensión del mundo natural.

Cuentacuentos con sombrero: es nuestra actividad emblemática. Los niños escuchan las narraciones y cuentos con personajes cercanos, regularmente de la fauna local que invitan a reflexionar sobre su relación con la naturaleza de una manera divertida.

Actividades creativas como talleres de máscaras, pintura en tela o títeres como una forma creativa y efectiva de sensibilizar a los niños sobre la importancia de cuidar y proteger el entorno natural. Al combinar el arte del teatro con la conciencia ambiental, se fomenta el desarrollo de actitudes y comportamientos sostenibles desde edades tempranas.

Observación e identificación de aves Mediante salidas de campo, o inclusive en la escuela o el parque de la parroquia, hacemos ejercicios prácticos de identificación de las aves locales así como texturas, colores y olores de la naturaleza. Esta herramienta nos sirve para empatizar con la vida silvestre, y facilita la comprensión del rol de las aves en el ecosistema.

Promocionando el patrimonio alimentario de la Reserva de Biósfera del Chocó Andino en nuestra escuela de educación ambiental, fortalecemos la identidad cultural y fomentamos la sostenibilidad. Al integrar este conocimiento en el currículo, se enseña la importancia de la biodiversidad, la agricultura sostenible y la conservación de tradiciones. Esta práctica también reduce la huella de carbono asociada con el transporte de alimentos, promoviendo así prácticas alimentarias más responsables y respetuosas con el medio ambiente.
Nuestro equipo

renata muñoz
Directora del proyecto parque escuela Armadillos
Educadora ambiental apasionada, nativa del Chocó Andino, estudiante de biotecnología en la Universidad de las Américas (UDLA), artista ilustradora que comparte su pasión para enseñar a los niños. Su compromiso con la conservación se ha manifestado desde edad temprana.
Desde el 2023 Parque Escuela Armadillos está bajo su dirección. El objetivo de Renata como educadora artística y ambiental es transmitir ese amor y respeto por el entorno natural, mediante el arte.
Colaboradores

Carlos Mao Muñoz, propietario de la Reserva Los Armadillos Refugio de Naturaleza en el Km 44 de la Vía Calacalí Nanegalito. Uno de los auspiciantes de nuestro programa de educación ambiental. Chef de profesión, aficionado a la observación de aves, actividad que practica desde 2012, alentado por la enorme cantidad de aves, en especial, colibríes, que habitan en su espacio.

Christian Rosario, joven promotor comunitario del Parque Escuela Armadillos. Habitante de Nanegalito . Colabora con las actividades lúdicas para el conocimiento de las aves















































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